• Loreto B. Gala

7 consejos para el aislamiento.

Actualizado: may 7

7 TIPS ON LIVIN IN CONFINEMENT (ENGLISH VERSION)

Luego de tres semanas de "adaptación" a esta nueva situación sin precedentes, he llegado a algunas conclusiones, que no es más que una opinión personal.  

Es deficil dar consejos que les sirvan a todos. Porque la situación familiar de cada uno es distinta. Las familias tenemos características diferentes y lo que a una le sirve no significa que le sirva a otra.

Sin embargo, hay términos generales que quizás pueden ayudar a sobrellevar nuestro día a día, teniendo en cuenta que todos somos personas con capacidades distintas de auto análisis, tenemos herramientas diferentes, recursos diferentes y procesamos la información de manera diferente también. 


1. No soy yo.

El mejor consejo que puedo dar ahora mismo, es tener presente en cada momento que lo que estamos pasando es algo mundial. Está literalmente medio mundo paralizado, confinado en sus casas, a la espera de que esto acabe. Por lo tanto, lo que nos está ocurriendo y todo lo que nos pase "puertas adentro" está pasando en la mayoría de los hogares. No es un hecho que solo me está ocurriendo a mí o a mi familia. Lo estamos viviendo todos de una manera relativamente parecida. Algunos en situaciones más difíciles que otros (no dejo de pensar en las familias o matrimonios que no tienen buena convivencia y que esto les puede provocar aún más conflictos).

Asumir que no podemos llevar la carga ni el peso de lo que ocurre dentro de nuestra casa. Nadie nos ha enseñado a cómo enfrentarlo por lo tanto, todos somos inexpertos, estamos aprendiendo y todos nos podemos equivocar. Es más, no nos equivocamos realmente, simplemente, estamos improvisando lo que no conocíamos. Nos está pasando ahora mismo a cada uno de nosotros.

No estamos solos en esto.



2. Trascender.

Estamos haciendo historia. La misma que hicieron nuestros abuelos cuando nos cuentan sus experiencias vividas en la guerra. Qué bien hace recordarlas hora mismo. Situaciones mucho más extremas, sociedades y economías paralizadas y enfrentadas. Muertes provocadas intencionadamente por terceros. Conflictos e intereses políticos. Historias espeluznantes de las cuales se han salido adelante, incluso fortalecidos.

Trascender esta pandemia es aprovecharla al máximo para pensar, reflexionar. Qué veníamos haciendo mal hasta ahora. El mundo (la biología, la naturaleza) nos está hablando. Dios nos está hablando. Poder encontrar el momento para oírle, oír nuestro interior y buscar ese cambio profundo que necesitamos.

Pandemias han habido a lo largo de la historia de la humanidad. Pero nos habíamos olvidado que somos vulnerables. Esto es una lección de humildad para todos.

Y debemos salir de esto con la lección "aprendida".

Esta "lección" es individual. Requiere un auto análisis. Es el momento de pensar qué es lo que puedo hacer mejor cuando salga de aquí, para no volver a vivir una situación similar. Empezar valorando lo que ya tenemos, que es mucho. A mi me ha servido como un proceso de curación mezclado con esa "lección de humildad". Llevaba meses intentando sobre ponerme a los tres abortos seguidos del último año, obsesionada otra vez con volver a tener otro hijo. Mirando con cierta tristeza las mujeres que se volvían a estrenar como madres... Y ahora, solo miro día a día a mis hijas. Lo afortunada que soy por todo lo que tengo. Lo egocéntrica que había sido hasta ahora porque solo pensaba en realizar un proyecto mío. He abierto los ojos. Ha emanado ese deseo de protección de las cinco vidas que llenan mi propia casa. La tristeza por no tener más hijos ha quedado atrás. He aprendido a vivir en el presente y valorar cada dia.


Cada uno tiene una lección que aprender en todo esto. A cada uno le pesa una cosa diferente y puede dejar que el propio orgullo se rinda ante el corazón, para dar paso a un aprendizaje profundo. Salen preguntas que quizás no nos apetecía plantearnos. Ahora es el momento.

¿Qué me está pidiendo el mundo?

¿Qué he de aportar yo en mi sociedad?

¿Cómo puedo ser yo parte del cambio?

¿Cuales son mis talentos, mis capacidades? ¿Cómo pueden ponerse al servicio de los demás?

¿Qué tengo que dejar de hacer?

¿Cuando empezar?


Trascender también, porque luego podremos contarlo a nuestros hijos, sobrinos, nietos o bis nietos, porque habremos sido parte de toda esta historia. Como lo hicieron los que ya no están con nosotros.



3. No es anti humano.

Estamos en el mundo para vivir en comunidad, para cuidarnos unos a otros. El bien común es lo que mantiene una sociedad en pie, por lo tanto, lo que estamos haciendo es proteger nuestra propia naturaleza. Encontrar ese instinto de protección, volver a ese concepto de "tribu" que éramos en los orígenes, quizás imaginarnos esa cueva donde las familias pasaban encerradas para protegerse.

No estamos haciendo nada "anti humano", sino que todo lo contrario. Estamos protegiendo nuestra especie.

Lo que pasa es que estábamos demasiado acostumbrados a tener excesos de libertades. 


 

4. Permitirnos sacar lo malo.

Hacer de nuestro hogar nuestro propio mundo. El mundo de afuera, en estos momentos, está enfermo. No nos puede ofrecer lo mejor. Por lo tanto, el mundo está en nosotros. En nuestras casas, en nuestras familias. En nuestro corazón.  

Abrazar el silencio si estamos solos, los ruidos de nuestros niños, los miedos, las preocupaciones. El descontrol, los momentos de agobio. Permitirnos llorar y no estar conteniendo mucho tiempo.  Hacer un mundo propio "temporal", nuestra propia cueva con nuestra propia tribu y con todos estos nuevos "integrantes" que hasta ahora conocíamos solo un poco. Porque no eran bienvenidos, porque nos traían sufrimiento.

Todos estamos teniendo emociones parecidas. Todos nos sentimos a veces impotentes, confundidos, desesperanzados, frustrados, perdidos, abandonados. Todos hemos llorado alguna vez. A veces por tristeza, por desesperación, por miedo. Pero también por emoción, por alegría.

Al permitirnos llorar nos estamos purificando. Nos estamos sanando. Quizás cuantos viruses hemos tenido nuestros corazones, en nuestras almas, que se han quedado latentes y nunca se han curado del todo. Es tiempo de limpiar por fin de tantas cosas.


5. Conectar con el exterior.

Volver a reencontrarnos con los demás. Aunque sea "formato digital", detrás de las cámaras, de las pantallas, de los telefonos... hay personas. Los corazones traspasan y podemos conectarnos con la misma calidez y calidad que si tuviéramos a las personas fisicamente con nosotros. No olvidar que somos seres espirituales y estamos conectados. Así que es el momento de volver a estar con aquellos que estaban más lejos. Hacer un esfuerzo también por reconquistar los que estaban más distanciados.


No es momento de criticarnos ni de juzgarnos. Es el momento de solidarizarnos, de tener compasión con el prójimo. No sabemos cómo está sufriendo el confinamiento, quizás peor que yo. No es el momento de encontrar culpables. Ser constructivos con ese mundo de afuera, que está sufriendo como yo. Desear el bien. Pedir por los demás. Enviarles nuestro amor.

Los aplausos, las cartas anónimas, los actos de solidaridad, los voluntarios... Siempre hay una manera de conectar con el exterior para dar nuestro apoyo. Así también sentirnos útiles, sentirnos parte de una comunidad.

Es el momento de pedir en familia. Antes de comer o antes de dormir, por ejemplo. Pedir por los que están sufriendo las contingencias de la pandemia. Decirles a nuestros niños, desde sus corazones tan puros, que pidan por los demás niños, por los más viejitos. Ahora es el momento de darles a conocer el sufrimiento humano. Porque ellos lo pueden entender, son parte del alivio y la solución. Aprenderán además a resolver conflictos poniendo el bien común ante todo.


6. Encontrar una rutina:

La que me vaya bien a MI, o a MI FAMILIA. Hay gente que le va bien ponerse el despertador y hacer ver que el día es como era antes. Hay otros que esto les desespera aun más y prefieren tomárselo como unas vacaciones... etc.

Hay miles de alternativas que pululan por las redes. Al principio es agobiante, luego empiezas a escoger las que te van bien y poco a poco te vas adaptando. Empiezas a conocerte a ti mismo y tu rol en tu familia, o en tu casa. Y acabas discerniendo qué es lo que te hace bien y lo que no. No tenemos que hacer todo lo que se nos sugiere. No existe la ideal para todos.

Y sobre todo pensar que nada de lo que nos pasa es "habitual", así que si hay momentos en lo que uno cree que esta haciendo algo mal, o que no lo tiene controlado (sobre todo las madres y padres de familias) o que se ve bloqueado: es normal. Dejar que eso ocurra, dar espacio al "descontrol", no frustrarse, porque nadie nos ha enseñado cómo enfrentar una situación así. Quitarnos la carga de encima e intentar disfrutar de lo que tenemos ahora mismo en nuestras casas, hoy y en estos momentos. 


7. Saber reírnos.

El humor y la música lo sana todo... Que no falte humor ni música en nuestras casas. Son muchas las veces que nos hemos reído hasta las lágrimas con algunos "memes" que circulan en los grupos de WhatsApps. "Risa tonta" como borrachos. Pero risa al fin y al cabo.

La risa es un antidepresivo y desestresor natural. La tenemos en nuestros cuerpos sin necesidad de ir a buscarla a una farmacia. Por lo tanto, crear risas. Contagiar a los demás con nuestras risas. Reírnos con los demás. Hasta reírnos de la misma situación.




Probablemente, estos consejos no son nada nuevos. Probablemente los has oido de tu propio interior, como ese pequeño grillo que nos va diciendo cómo hacer las cosas lo mejor posible, aunque no tengamos experiencia previa.


Lo estamos haciendo bien. Todos.

Simplemente, quedándonos en nuestras casas, ya es el gran paso hacia esa sociedad que soñamos. La que es capaz de abrazarse a pesar del aislamiento. Porque cada uno de nosotros desde nuestras casas, nos abrazamos con el corazón.


In English:

7 TIPS ON LIVIN IN CONFINEMENT


After three weeks of "adaptation" to this new unprecedented situation, I have some conclusions, which is just a personal opinion. It's difficult to give advice that will work for everyone. Because everyone's family situation is different. Families have different characteristics and what works for one does not mean that it works for another. However, there are general terms that may help us to cope with our day-to-day life, despite we are all people with different capacities for self-analysis, we have different tools, different resources and we process information differently as well.

1. It's not me. The best advice I can give right now is to keep in mind that what we are going through is a global thing. The world is literally halfway around paralyzed. We are confined in our homes, waiting for this to end. Therefore, what is happening to us and everything that happens to us "in doors" is happening in most homes. It is not a fact that it is only happening to me or to my family. We are all experiencing it in a relatively similar way. Some are in more difficult situations than others. We cannot carry the burden of what is happening inside our house. No one has taught us how to face it, so we are all inexperienced, we are learning and we all can make mistakes. Actually, we are not doing any mistake, we are simply improvising what we did not know until now.


2. Transcend. We are making history. The same as our grandparents did I and we remember now how many times they told us about their experiences in the war. How good it is to remember them right now. They lived much more extreme situations, societies and economies paralyzed and confronted. Deaths intentionally caused by others. Conflicts and political interests. Horrible stories from which they have survived.

To transcend this pandemic is to give it a meaning. It's time to reflect. What we've been doing wrong until now. The world (biology, nature) is talking to us. God is speaking to us. We are able to find the moment to listen to him, to hear our inner selves and seek that deep change we need.


There have been pandemics throughout human history. But we had forgotten that we are vulnerable. This is a lesson in humility for all of us. And we must come out of this with this lesson "learned".


Everyone has an individual lesson to learn during this time. It requires self-analysis. It is time to think about what I can do better when all this is over, so that I do not experience a similar situation again. Start by valuing and appreciating what I already have, which is actually a lot.

Everyone has an individual lesson to learn during this time. Each one carries a different weight but we can open our heart, to make a way for a deep learning.


There are few questions coming up that perhaps we should ask ourselves. What is the world asking me? What do I have to contribute to my society? How can I be part of the change? What are my talents, my capabilities? How can they be put to the service of others? What do I have to stop doing? When should I start?


Transcend is important too, because then we can tell our children, nephews, grandchildren or great-grandchildren, that we have been part of this whole story. As did those who are no longer with us.


3. It is not anti-human. We are in the world to live in community, to take care of each other. The common good is what keeps a society going, so what we are doing is protecting our own nature. Finding that instinct of protection, going back to that concept of "tribe" that we were in the beginning, perhaps imagining that cave where families were locked up to protect themselves. We are not doing anything "anti-human", but quite the opposite. We are protecting our species.


4. Allow us to bring out the bad. The world outside, right now, is sick. It cannot offer us the best. Therefore, the world is in us. In our homes, in our families. In our hearts. We can embrace the silence when we are alone, the noises of our children, the fears, the worries. The lack of control, the moments of overwhelm.

Allowing ourselves to cry and not be holding back too much time. To make our own "temporary" world, our own cave with our own tribe and with all these new "members" that until now we knew only a little, because they were not welcome, because they brought us pain.

We're all having similar emotions. We all feel at times powerless, confused, hopeless, frustrated, lost, abandoned. We've all cried at times. Sometimes out of sadness, out of despair, out of fear. But also out of emotion, out of joy.

By allowing ourselves to cry we are purifying ourselves. We are healing ourselves. How many viruses we have had in our hearts, in our souls, that have remained latent and have never been completely healed?

It is time to finally cleanse ourselves of so many things we have been carried.

5. Connect to the outside. Reconnect with others. Even if it is "digital format", behind the cameras, the screens or the phones... there are people. We can connect with the same warmth and quality as if we had the people physically with us. Don't forget that we are spiritual beings and we are all connected. So it's time to get back to those who were farther away. To make an effort also to reconquer those who were more distant, because of silly reasons.

This is not the time to criticize or judge others. It is a time for solidarity, for compassion with others. We don't know how other is suffering from confinement, perhaps worse than I do. This is not the time to find someone to blame.

But it is time to be constructive with the world outside, which is suffering as I am. Wish for good. Ask for help, offer help. Send to the world our love. The applause every afternoon in our balconies to recognise the great work of so many people, the anonymous letters to anonymous persons dying in the hospitals, the acts of solidarity, all the volunteers... There's always a way to connect with the outside world to give our support. This is the way also to feel useful, feel part of a community.


6. Find a routine: The one that suits ME, or MY FAMILY. There are people who like to set their alarm clock and make it look like the day is like it used to be. There are others who find this way even more distressing and prefer to pretend that are in vacations... etc. There are thousands of alternatives that swarm the nets. At first it's overwhelming, then you start to choose the ones that suit you and little by little you get it. You begin to know yourself and your role in your family, or in your home. And you end up discerning what is good for you and what is not. We don't have to do everything that is suggested to us. There is no one ideal for everyone.


7. Learning how to laugh. There are many times that we have laughed until tears with some "memes" that circulate in the groups of WhatsApps. "Silly laugh" as in drunk. But laughter at the end of the day. Laughter is a natural antidepressant and de-stressor. We have it in our bodies without having to go to a pharmacy to get it. Therefore, create laughter. To infect others with our laughter. Laughing with others. Even laugh at the same situation. Humor and music heal everything... Let there be no lack of humour or music in our homes.


These tips are probably nothing new. You have probably heard them from your own inner self, like that little cricket that tells us how to do things as best as possible, even if we have no previous experience. We're doing it fine.

Just staying in our own homes is the big step towards the society we dream of. The one that is able to embrace each other despite the isolation.

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